Condiciones

Las condiciones de reserva que tu web tiene que publicar

Publicado el 21 de agosto de 2026Por el equipo de Bellevila

En cuanto tu web acepta reservas dejas de ser un anuncio y pasas a firmar un contrato con cada huésped. Lo que hay escrito en esa página es lo que se aplica el día que alguien cancela. Esto es lo que conviene que ponga y de dónde salen los plazos.

Captura de la web de Villa Serena Cala Nova con su calendario de disponibilidad y sus condiciones de reserva.

Por qué esto deja de ser un trámite

Mientras vendes solo por un portal, las condiciones las pone el portal y tú eliges entre las suyas. En tu propia web las pones tú, y el día de la discusión lo único que existe es lo que estaba escrito cuando el huésped pulsó reservar. Esa es toda la diferencia y es la razón de que no valga copiar el texto de otro alojamiento: sus plazos no son los tuyos.

La buena noticia es que no hay que inventar nada. Los dos portales por los que ya vendes publican sus plazos, y son un punto de partida razonable justamente porque tus huéspedes ya están acostumbrados a ellos.

Lo que Booking usa hoy, por su código

Booking no describe sus políticas con prosa: las numera. Su documentación para desarrolladores publica la tabla completa, y estos son los cuatro casos que sirven para orientarse, consultados el 20 de agosto de 2026.

  • Código 1: no reembolsable. Se cobra el precio total si el huésped cancela, sin plazo de gracia.
  • Código 38: gratis hasta 1 día antes de la llegada; a partir de ahí, el 100 por cien.
  • Código 29: gratis hasta 2 días antes; a partir de ahí, el 100 por cien.
  • Código 65: gratis hasta 7 días antes; entre esos 7 días y la llegada, el 50 por ciento.
  • Código 14: gratis hasta 14 días antes; a partir de ahí, el 100 por cien.

Lo útil de esa tabla no son los números sueltos sino la forma: un plazo, un porcentaje antes y un porcentaje después. Cualquier política que escribas tiene que poder reducirse a eso o no se puede aplicar sin discutir.

Lo que Airbnb usa hoy, y en qué se diferencia

Airbnb las llama por su nombre. Según su centro de ayuda para anfitriones, consultado el mismo día: Flexible permite cancelar hasta 24 horas antes de la llegada con reembolso completo; Moderada, hasta 5 días antes; Firme, para reservas confirmadas desde el 1 de octubre de 2025, hasta 14 días antes, con reembolso parcial entre 7 y 14 días; Semiestricta, hasta 30 días antes, con reembolso parcial entre 7 y 30; y la Estricta, que solo está disponible por invitación, devuelve el 50 por ciento si cancelan con 7 días o más.

Hay una pieza suya que merece copiarse tenga o no tenga que ver con Airbnb: el plazo de 24 horas. Su ayuda dice que se aplica a todas las políticas estándar en estancias de menos de 28 noches y permite cancelar con reembolso completo poco después de reservar. Existe porque una parte de las cancelaciones son errores de los primeros minutos, y pelearse por esas no le sale rentable a nadie.

Qué política elegir

Tres opciones cubren casi todos los casos. Una flexible, que devuelve todo si cancelan con dos días de margen, capta al que aún está comparando y te deja tiempo de revender casi nunca. Una intermedia, que devuelve todo hasta dos semanas antes y la mitad a partir de ahí, es la que de verdad te permite volver a vender esas noches. Y una no reembolsable, que solo tiene sentido si va con un precio más bajo: si cobras lo mismo y encima no devuelves, el huésped se va al anuncio de al lado.

Nuestro criterio, y es un criterio y no un dato: si tu temporada alta se llena sola, la política dura te sale a cuenta; si peleas cada semana de mayo, la flexible te trae reservas que de otro modo no entran. Y si tienes varias unidades no tienes por qué usar la misma en todas.

Lo que el huésped tiene que poder leer antes de pagar

  • Quién eres. Nombre o razón social y una forma de contacto que conteste.
  • Qué incluye el precio y qué no: limpieza, tasa turística, ropa de cama, huéspedes adicionales.
  • La fianza, si la pides: cuánto, cuándo se cobra y cuándo se devuelve.
  • La política de cancelación, con el plazo y el porcentaje, no con adjetivos.
  • Horas de entrada y de salida, y las normas que de verdad vas a hacer cumplir.
  • Tu número de registro turístico, que es el de tu comunidad autónoma.

Ese bloque va en la misma pantalla en la que se reserva, no escondido en un enlace legal del pie. Si el huésped tiene que buscarlo, a efectos prácticos no lo ha leído.

Un detalle que se olvida siempre

La política que rige una reserva es la que estaba publicada el día que se hizo, no la que tienes hoy. Si cambias de flexible a estricta en marzo, las reservas de febrero siguen con la flexible. Conviene que tu web guarde esa versión con cada reserva, porque el día que alguien reclame vas a necesitar enseñar qué leyó exactamente.

Publica tus condiciones en tu propia web

Preguntas frecuentes

¿Tengo que publicar mis condiciones aunque solo reciba consultas por WhatsApp?
Sí, y por el mismo motivo: la conversación acaba en un acuerdo y ese acuerdo tiene condiciones. Tenerlas escritas en una página que puedes enlazar te ahorra escribirlas veinte veces y te da algo que citar si hay discusión.
¿Puedo tener una política en mi web distinta de la de Booking?
Sí. Son contratos distintos con contrapartes distintas. Lo que no conviene es que la tuya sea mucho peor que la del portal, porque el huésped compara las dos en la misma tarde.
¿Qué pasa si alguien cancela fuera de plazo?
Que según lo publicado no le devuelves nada, pero te sigue conviniendo liberar las fechas: unas noches bloqueadas por una reserva que ya no va a venir no le sirven a nadie. Devolver algo por cortesía es decisión tuya y conviene decir en el propio texto que puede ocurrir y que no crea precedente.
¿Y la fianza?
Si la pides, dilo con el importe y el plazo de devolución antes de cobrar nada. En Bellevila la fianza se publica en tu web y se acuerda con el huésped, y a día de hoy no se cobra automáticamente con la tarjeta: eso está en construcción y preferimos decirlo antes de que contrates.
¿Esto es asesoramiento legal?
No. Es lo que hemos leído en las fuentes que citamos abajo y lo que hemos aprendido montando webs de reserva. Para lo que afecte a tu contrato o a tu fiscalidad, pregunta a quien te lleve esos temas.